jueves, 24 de noviembre de 2016


De las modificaciones hacia... ¿la paz o No? 

Comenzaré por el principio y trataré de llamar a cada cosa por su nombre, y si se firmará un  acuerdo, quiere decir que es un acuerdo de voluntades, de intereses, que nos une el bien común, cuya base debe ser el principio de la buena fe. Este acuerdo que debería unirnos, integrarnos, por el contrario, nos ha dividido no solo en nuestras relaciones sociales sino conceptuales. Por eso, es necesario, a mi modo de ver, que el escenario propicio y objetivo es la Academia, pero de igual manera, los eruditos y los académicos no se han podido poner de acuerdo. Sin embargo, esta falta de claridad no es irremediable; por eso, los medios de comunicación como la Academia deben cumplir un papel iluminador para la comprensión del proceso de diálogo. La Universidad, por su naturaleza, debe asumir esta tarea.

Por otra parte, los investigadores deben recoger la mayor cantidad de datos que permitan interpretar los fenómenos asociados al conflicto como sus modos de vida, sus relaciones sociales, sus economías y por qué la violencia los acompaña. Parece ser que las rencillas, los prejuicios y los intereses políticos son el común denominador en este proceso de paz.
Este acuerdo de paz ha sido renovado, precisado y aclarado, se han modificado e incorporado algunos cambios importantes que requerían los voceros del NO, como por ejemplo, que no habrá jueces extranjeros en la JEP (Jurisdicción Especial para la Paz) como se refería en el anterior acuerdo. Se definió con mayor claridad qué será “la restricción efectiva de la libertad” (pena alternativa a la de prisión quienes cuenten la verdad de sus crímenes).

También obliga a todos los que se presentan a la JEP a entregar toda información exhaustiva y detallada relacionada con el narcotráfico.

Además, aclara el concepto malintencionado de los voceros del NO, el cual hacía referencia a la ideología de género en donde se enfatiza en los derechos políticos, sociales, económicos e incluyentes de la mujer.  Asimismo, que las mujeres que han sufrido, especialmente este terrible conflicto, sean tratadas con prioridad y que sus derechos como víctimas estén protegidos. Es decir, a mi entender, este nuevo acuerdo busca tomar medidas necesarias para establecer, en igualdad de condiciones, los derechos de aquellas personas que fueron víctimas por sus creencias políticas, religiosas e ideológicas.

Lo que se me hace preocupante e indignante es la postura de la doble moral de algunos líderes del NO que no dieron testimonio ni autoridad moral en su momento, para hoy estar criticando cualquier idea y acción que vayan encaminadas a acabar por completo cincuenta años de conflicto. Expresamente hago referencia al líder conservador Andrés Pastrana Arango quién dejó en burla pública al pueblo colombiano con el hecho bochornoso de “la silla vacía” y la zona de distensión del Caguán, donde sabemos que estas fuerzas se consolidaron y aumentaron su poder en el narcotráfico. Realmente es vergonzosa su postura.


martes, 22 de noviembre de 2016

Sabana de Bogotá.

En la institución educativa ubicada en la sabana de Bogotá se trabajó con adolescentes dentro de un rango de edad de los 15 a los 17 años, al tratarse de un contexto incluido en la ciudad se evidencian factores como la educación técnica y la preocupación por ofrecer a los alumnos oportunidades para que desarrollen proyectos productivos en el futuro, al entrevistarnos con el coordinador de convivencia evidenciamos que la enmienda también juega un papel importante en la educación de los integrantes de la comunidad educativa, se cree que cuando se realiza un daño en el plantel se debe enmendar con trabajos comunitarios como limpiar los pisos, las mesas, barrer o quitar chicles, todo esto con el ánimo de dejar lecciones acerca del mal comportamiento y su respectivo castigo. Al hablar acerca de una educación para un marco dentro del posible posconflicto se evidencia la postura católica del colegio y el deseo de no sesgar la opinión o postura de los estudiantes con respecto a temas coyunturales, al igual que dentro del modelo educativo no se enfatiza en la historia del país; con respecto a los valores se maneja el proyecto PAV en donde todos los viernes se habla de los distintos valores y se realizan actividades para aprender de los mismos, junto a este proyecto se desarrollan actividades a lo largo del año lectivo cuyos fines con incentivar la inclusión en cuanto a las diferencias y el respeto con los semejantes.  
Al hablar con los estudiantes y hacer ejercicios con ellos tales como relatos y dibujos de los conceptos trabajados derivaron varios puntos de vital importancia.  

- Consideran importante las falencias de la institución en cuanto a la información de los temas coyunturales del país.  
- La enmienda se maneja bajo un concepto similar que en la comunidad yanacona, prefieren actividades comunitarias que encierro.  
- En sus discursos enfatizan en la importancia de la tolerancia y el respeto por las diferencias, esta afirmación se sustenta con la explicación del proyecto PAV.  
- Los adolescentes piensan que no pueden pensar igual la guerra o la paz al no estar directamente relacionados con el conflicto armado en Colombia. 
- La reintegración de las personas desmovilizadas les conmueve al pensar en el posible encuentro de familias, pero también se piensa que la mayoría de personas no se encuentran preparadas para convivir con personas en proceso de incorporación a la vida civil.  
- Piensan que los medios de comunicación juegan un papel importante a la hora de narrar la percepción que se tiene de los desmovilizados.  
- Aceptan que no tiene un conocimiento firme acerca de los problemas del campo pero resaltan que es importante que cada persona tenga su tierra y no se le despoje de ella. 

Rioblanco - Cauca.

Al trabajar con la comunidad yanacona evidenciamos como se tiene arraigado el concepto de gobernabildad y todo lo que el mismo implica, el contexto en el que se desarrollan los individuos hace sumar importancia a la participación de los niños y jóvenes en las actividades de la comunidad, esto se ve reflejado en los distintos eventos como los trueques, las charlas informativas y el sistema educativo que manejan; en las escuelas se manejan las asignaturas exigidas por cualquier plantes y aparte se enseñan clases como pensamiento indígena en donde se enseña acerca de la historia de la comunidad y las costumbres de la misma. 
al entrevistarnos con un profesor evidenciamos como la guardia indígena y el cabildo tiene gran importancia en lo que se considera correcto o incorrecto y las enmiendas se encuentran bajo el concepto de hacer un bien a la comunidad después de alterar el equilibrio. Con respecto a la niñez y la adolescencia se vela por la integridad de cada integrante de la comunidad y se incentiva el desarrollo intercultural. 
Al entrevistar niños que se encontraban en un rango de edad entre los 13 a 14 años evidenciaban la educación que se les proporciona dentro del resguardo, tenían claros temas como justicia y como la enmienda es curación para las familias de la víctima y la comunidad, también incluyen en su discurso las memorias familiares con respecto al conflicto y tenían claro que la paz se construye desde sí mismos y el perdón era un factor determinante para lograrlo. Al realizar preguntas abiertas se pueden resaltar varios puntos importantes:  

- La importancia de la familia y el olvido del sentimiento de rencor que solo trae problemas. 
- La movilización para votar tiene dificultades.  
- Los niños reconocen que en casos familiares no se le puede perdonar a los grupos armados.  
- El ideal de los niños de la comunidad indígena es migrar para estudiar y volver a la comunidad para aplicar su conocimiento. 
- La publicidad engañosa con respecto a la paz y la reintegración llega hasta la comunidad.  
- Los niños están enterados de las movilizaciones que se realizan en las ciudades en torno a temas importantes para el país y expresan el deseo de seguir dichos ejemplos para mejorar la comunidad y formarse como líderes.  
- Al hablar de la reintegración los niños evidencian total aceptación con la condición de que los desmovilizados tengan un proceso de armonización y enmienden sus faltas, hablan de labores comunitarias  como enmienda en lugar de encierro.  
- El trabajo colectivo y los espacios de diálogo son importantes para construir una memoria comunitaria y transmitirlo a nuevas generaciones. 
- La historia de la comunidad es representativa en la formación de identidad en los niños y en su manera de construir la alteridad. 

Popayán - Cauca.

En esta etapa se realizó un trabajo directo con la ACR (agencia colombiana para la reintegración). Para realizar las líneas del tiempo con los desmovilizados asignados se manejaron ciertos parámetros de respeto, sin preguntas alusivas directamente al tema y se optó por compartir experiencias personales y relatos cortos para crear un ambiente confiable, este ejercicio permitió desmitificar de alguna manera los estereotipos incentivados por la mediatización en torno a la desmovilización y resaltar la importancia de la historia en cada individuo, decimos esto al evidenciar como hitos significativos acontecimientos familiares o recuerdos culturales, por ejemplo, enfermedades de familiares cercanos, nacimiento de hijos o muerte de las respectivas parejas afectivas como factor determinante para comenzar procesos de reintegración, también se evidenció la necesidad de sentirse útil para la sociedad, es por esto que la educación y la inversión en proyectos productivos es sumamente importante a la hora de formar parte de un entorno distinto a los frentes de las guerrillas, al analizar estos factores también es necesario incluir el contexto cultural en que se desarrollan los individuos y el choque que tienen con experiencias y pensamientos distintos dados por entornos, por ejemplo, la importancia de formar una familia con hijos y dedicarse a ella y el choque que se tiene al pensar en otros modelos. 
Al hablar directamente de las construcciones narrativas concernientes a los conceptos paz y reincorporación también se pueden evidenciar rasgos distintivos como lo son el ejercicio de poder que se encuentra en la intencionalidad del lenguaje y la memoria como agente estructural de la historia o la cultura creada alrededor de la misma, se manejaron preguntas de opinión abiertas acerca de los procesos de paz o la imagen que se tiene acerca de los desmovilizados para identificar dichos factores, al hacer esto las respuestas evidenciaban una entrega ideológica a distintos grupos armados, la interiorización de las pérdidas tanto como la significación de las mismas y como la paz va directamente relacionada a la estabilidad y la productividad, los proyectos a futuro en aspectos educativos y laborales al tiempo que la deconstrucción de la imagen monstruosa de los ex combatientes. 

Construcción de conceptos con influencia de contextos.

Al hablar acerca de procesos de reincorporación y la concepción que tienen las personas acerca de la paz es importante considerar las construcciones narrativas que tienen las nuevas generaciones acerca de dichos conceptos, es por esto que se ha realizado un trabajo de campo dividido en tres etapas principales desarrolladas en diferentes contextos; al hablar de reintegración fue importante trabajar con desmovilizados iniciando procesos en la agencia colombiana para la reintegración en Popayán - Cauca, seguido a esto se realizó un trabajo con niños del resguardo indígena yanacona de Rioblanco - Cauca y por último con adolescentes de Mosquera - cundinamarca, todo esto con el fin de tener una recolección de datos amplia y reconocer como los diferentes contextos juegan un papel importante a la hora de crear memoria colectiva y determinar un individuo según el ámbito histórico cultural.


Fotografía tomada en el resguardo indígena Yanacona, Rioblanco - Cauca.

domingo, 13 de noviembre de 2016

EL PLEBISCITO

El pasado domingo 02 de octubre de 2016, creímos firmemente que se iba a hacer realidad el título que le dio Pirry a uno de sus documentales El fin del fin, pero lastimosamente el fin no llega y se prolonga la agonía.  
No sabemos a ciencia cierta quién fue el ganador porque algunos dicen que ganó la democracia y estaría yo de acuerdo, si la mayoría de los 47 millones de colombianos hiciera uso de su derecho a votar. Desde esta perspectiva, ganó la abstención, la indiferencia y el deseo que perdure el statu quoque las cosas sigan igual. 
Desde otra óptica, ganó el resentimiento, el odio y el deseo de venganza, so pretexto de una justicia humana cuando en Colombia, a diario, conocemos de injusticias, de casos de corrupción, de fiscales comprometidos en hechos delictivos, de fuga de dineros a paraísos fiscales, de casa por cárcel a criminales de cuello blanco y de un sinnúmero de impunidad en donde se encarna más el adagio de que “la justicia es para los de ruana”. Ahora, me es más entendible que este es el país del Sagrado Corazón, un país que todavía no ha tocado fondo, que todavía no alcanza el número de víctimas para dar fin a esta irracional violencia. 
Por otra parte, yo lo llamaría el país de la doble moral, donde personalidades se han empoderado de la verdad absoluta, del cinismo y de la poca vergüenza y del protagonismo, como son los ex presidentes Uribe y Pastrana, donde cada uno dijo, en su momento político, que no tenía “rabo de paja”. No me cabe en la cabeza que el ex presidente Pastrana quiera un protagonismo cuando dejó al país en vergüenza pública frente al resto del mundo con lo de “la silla vacía”. Cuando con su comportamiento permisivo dio garantías extraordinarias a la guerrilla para su fortalecimiento militar y de narcotráfico y la violación de derechos humanos en el territorio dado a esta guerrilla. Comprendo que los seres humanos nos equivocamos, lo que no puedo entender es su cinismo para juzgar este proceso diciendo que no ve garantías en el aspecto de justicia y de narcotráfico. 
Con respecto al ex presidente Uribe, le aplicaría otro adagio popular: “cuando el río suena, piedras lleva”, subió al poder con la premisa de “seguridad democrática” y prometió acabar con la guerrilla y tuvo ocho años para cumplir y no lo hizo.  
Durante su gobierno, existieron declaraciones de nexos con el narcotráfico y el paramilitarismo, con los “falsos positivos”, el montaje de entrega de armas de los paramilitares que no eran realmente pertenecientes a estos grupos y con la compra de votos para su reelección, el escándalo de “la Yidispolítica”, entre otros.  
Y en manos de este personaje está, en este momento, el proceso de paz, no en una colectividad o en un movimiento político y, mucho menos, en los seis millones de votantes que votaron por el NO. 
Si me preguntan mi opinión sobre lo que pasó el domingo, diría lo siguiente: 
Primero, viendo el mapa político estaría de acuerdo con lo que manifestaron algunos medios de comunicación que el interior del país le dio la espalda a las zonas de mayor conflicto, a las verdaderas poblaciones, a los verdaderos niños y niñas que anhelaban crecer sin miedo a correr en los campos llenos de minas, a que tuvieran mejores posibilidades y a invertir en una reforma agraria que es una manera de darle importancia al sector campesino, a impulsar una nueva economía y a garantizar a estas poblaciones una mejor calidad de vida. 
Segundo, percibo que no se votó por la paz sino que se votó por intereses creados, por intereses particulares y movidos por una total “desinformación” del contenido de los Acuerdos de Paz. Porque algunos votaron por estar en desacuerdo con el Presidente de la República en cuanto a su mandato, otros por intereses netamente religiosos y no teológicos, otros porque no obtuvieron los beneficios esperados como los de algunos taxistas y terminaron “cobrándole” al presidente Santos sus decisiones. Es decir, no se votó por la paz y por los beneficios de la paz sino se votó irresponsablemente por motivos viscerales, emotivos, de género y se perdió la verdadera dimensión que era el cese definitivo armado. 
Tercero, no se tomó en cuenta, por ejemplo, en la reforma agraria lo que dijeron los especialistas de la universidad de Los Andes quienes fueron los artífices de la mayoría del texto en este punto, en donde se le brindaban al campesino mejores condiciones, la restitución de tierras, etc. 
Cuarto, la desinformación mencionaba de dineros dados a estos alzados en armas que es cierta pero lo que omite es que al país le cuesta siete billones de pesos al año la guerra, es decir, casi veinte mil millones diarios que podrían ser reinvertidos en sectores más necesitados como la educación, la salud y el campo. 
Quinto, otra falacia vendida es que “se le iba a entregar el país a la guerrilla” y lo real eran cinco curules en el Senado y cinco en la Cámara pero a partir del 2018. Y esto, en términos reales, es un mínimo de votación para aprobar o desaprobar un proyecto. Es casi ridículo pensar que los partidos tradicionales que estaban apoyando el  como son el partido conservador y el partido liberal con sus caciques iban a permitir esto. 
Sexto, el voto por el  era el voto por la vida, por el perdón, por la esperanza, por el fin del conflicto, por el cese al fuego, por una salida política y especialmente era pensando, no en los muertos, sino en los vivos, en condiciones difíciles que merecen una Colombia con nuevas oportunidades. 
Séptimo, es preocupante volver al pasado, a un país dividido que provocó grandes tragedias y matanzas por defender un color y hoy se defiende una posición. Históricamente estamos atados a este denominador que es la guerra porque desde la antigüedad los hombres han justificado la guerra y hoy los países más ricos patrocinan armamentos y la muerte por ser un negocio lucrativo pero paradójicamente son los países que no aceptan a los desplazados o inmigrantes productos de su negocio. 
Octavo, la imagen de Colombia ante el mundo es la de un país violento y no se explican cuál es la razón de este proceder, lo que sí tienen claro es que se detuvo el deseo de invertir en un país violento. 
Noveno, también me cuestiono cuál ha sido el papel de la educación en estos últimos veinte años, cuando uno de los objetivos es el de formar a estudiantes críticos, analíticos, con un alto sentido de pertenencia por su patria, de inculcar compromiso social y político mediante las herramientas del estudio de la Constitución, de la Cátedra por la Paz y de las ciencias sociales. 
El resultado de este plebiscito ha sumido al país en un estado de incertidumbre que se puede comparar a la Caja de Pandora, y no nos queda sino tener la esperanza de que algún día se llegue a la paz. 
Por último y no menos importante la perspectiva es sesgada pues nadie se ha preguntado o tomado la molestia de preguntar a los que habitan las zonas de distención como reaccionaron frente a la posibilidad de regresar con sus familias y luego ver que esta les fue negada, esas personas que la mayoría considera parias de la sociedad son individuos que anhelan volver a la vida civil pues por otros motivos la guerrilla fue la única opción de salir adelante o simplemente fueron reclutados.  

sábado, 17 de septiembre de 2016

CONFLICTOS DEL TERRITORIO Y RESTITUCIÓN DE TIERRAS EN COLOMBIA


Como primera medida, el autor resalta que en Colombia se da una fragmentación del territorio debido a varios factores, uno de ellos es la globalización que podemos entender como el proceso de comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo implementando reformas económicas, políticas y sociales, el segundo factor se refiere los conflictos internos del país, “Se observa una debilidad institucional representada en la escasa gobernabilidad del estado frente a los intereses polarizados de los actores del desarrollo y en el tratamiento que se le ha dado al conflicto armado, as' como una debilidad de la población civil que no se ve como un factor político decisivo frente a los grupos de poder” (Mosquera & Flórez, 2009). 

Si se desea realizar un estudio para una mejor distribución de las tierras en Colombia no se deben pasar por alto diferentes factores que inciden en esta problemática, el autor destaca los principales factores como lo son:  

  • La integridad del abordaje de los procesos 
  • La acción concentrada de los autores políticos y la comunidad en general 

La relación que a lo largo de los años ha tenido la violencia con los conflictos territoriales permite que el fenómeno tenga un abordaje más amplio, por esta razón es que el conflicto territorial debe ser pensado con soluciones tanto de nivel político como de nivel económico y ecológico ya que para un desarrollo futuro se deben pensar y considerar todos los aspectos de esta problemática tomando en cuenta todos los factores y actores que se verían afectados al tomar una determinación, “Para el presente estudio sobre desarrollo territorial y su articulación al conflicto armado en Colombia, se otorga relevancia a los sistemas socio-ambiental y político, en tanto la noción de desarrollo está enfocada a la equidad y la inclusión social” (Mosquera & Flórez, 2009). 

El país requiere enfoques integrales en cuanto a las soluciones que se plantean ante el conflicto armado y la restitución de tierras ya que se debe observar el contexto y los más de 50 años de guerra en la que se encuentra inmerso el país, se deben implementas reformas sociales y políticas públicas que beneficien la buena distribución de las tierras y el aprovechamiento de las mismas.  

(Recuperado de: C.Flores - J.Mosquera - A.Canal. (2009). Conflicto del territorio y restitución de tierras en Colombia. 2015, de Revista instituto de altos estudios europeos Sitio web: http://www.iaee.eu/riaee/num0/riaee0art1.pdf)