martes, 22 de noviembre de 2016

Popayán - Cauca.

En esta etapa se realizó un trabajo directo con la ACR (agencia colombiana para la reintegración). Para realizar las líneas del tiempo con los desmovilizados asignados se manejaron ciertos parámetros de respeto, sin preguntas alusivas directamente al tema y se optó por compartir experiencias personales y relatos cortos para crear un ambiente confiable, este ejercicio permitió desmitificar de alguna manera los estereotipos incentivados por la mediatización en torno a la desmovilización y resaltar la importancia de la historia en cada individuo, decimos esto al evidenciar como hitos significativos acontecimientos familiares o recuerdos culturales, por ejemplo, enfermedades de familiares cercanos, nacimiento de hijos o muerte de las respectivas parejas afectivas como factor determinante para comenzar procesos de reintegración, también se evidenció la necesidad de sentirse útil para la sociedad, es por esto que la educación y la inversión en proyectos productivos es sumamente importante a la hora de formar parte de un entorno distinto a los frentes de las guerrillas, al analizar estos factores también es necesario incluir el contexto cultural en que se desarrollan los individuos y el choque que tienen con experiencias y pensamientos distintos dados por entornos, por ejemplo, la importancia de formar una familia con hijos y dedicarse a ella y el choque que se tiene al pensar en otros modelos. 
Al hablar directamente de las construcciones narrativas concernientes a los conceptos paz y reincorporación también se pueden evidenciar rasgos distintivos como lo son el ejercicio de poder que se encuentra en la intencionalidad del lenguaje y la memoria como agente estructural de la historia o la cultura creada alrededor de la misma, se manejaron preguntas de opinión abiertas acerca de los procesos de paz o la imagen que se tiene acerca de los desmovilizados para identificar dichos factores, al hacer esto las respuestas evidenciaban una entrega ideológica a distintos grupos armados, la interiorización de las pérdidas tanto como la significación de las mismas y como la paz va directamente relacionada a la estabilidad y la productividad, los proyectos a futuro en aspectos educativos y laborales al tiempo que la deconstrucción de la imagen monstruosa de los ex combatientes. 

Construcción de conceptos con influencia de contextos.

Al hablar acerca de procesos de reincorporación y la concepción que tienen las personas acerca de la paz es importante considerar las construcciones narrativas que tienen las nuevas generaciones acerca de dichos conceptos, es por esto que se ha realizado un trabajo de campo dividido en tres etapas principales desarrolladas en diferentes contextos; al hablar de reintegración fue importante trabajar con desmovilizados iniciando procesos en la agencia colombiana para la reintegración en Popayán - Cauca, seguido a esto se realizó un trabajo con niños del resguardo indígena yanacona de Rioblanco - Cauca y por último con adolescentes de Mosquera - cundinamarca, todo esto con el fin de tener una recolección de datos amplia y reconocer como los diferentes contextos juegan un papel importante a la hora de crear memoria colectiva y determinar un individuo según el ámbito histórico cultural.


Fotografía tomada en el resguardo indígena Yanacona, Rioblanco - Cauca.

domingo, 13 de noviembre de 2016

EL PLEBISCITO

El pasado domingo 02 de octubre de 2016, creímos firmemente que se iba a hacer realidad el título que le dio Pirry a uno de sus documentales El fin del fin, pero lastimosamente el fin no llega y se prolonga la agonía.  
No sabemos a ciencia cierta quién fue el ganador porque algunos dicen que ganó la democracia y estaría yo de acuerdo, si la mayoría de los 47 millones de colombianos hiciera uso de su derecho a votar. Desde esta perspectiva, ganó la abstención, la indiferencia y el deseo que perdure el statu quoque las cosas sigan igual. 
Desde otra óptica, ganó el resentimiento, el odio y el deseo de venganza, so pretexto de una justicia humana cuando en Colombia, a diario, conocemos de injusticias, de casos de corrupción, de fiscales comprometidos en hechos delictivos, de fuga de dineros a paraísos fiscales, de casa por cárcel a criminales de cuello blanco y de un sinnúmero de impunidad en donde se encarna más el adagio de que “la justicia es para los de ruana”. Ahora, me es más entendible que este es el país del Sagrado Corazón, un país que todavía no ha tocado fondo, que todavía no alcanza el número de víctimas para dar fin a esta irracional violencia. 
Por otra parte, yo lo llamaría el país de la doble moral, donde personalidades se han empoderado de la verdad absoluta, del cinismo y de la poca vergüenza y del protagonismo, como son los ex presidentes Uribe y Pastrana, donde cada uno dijo, en su momento político, que no tenía “rabo de paja”. No me cabe en la cabeza que el ex presidente Pastrana quiera un protagonismo cuando dejó al país en vergüenza pública frente al resto del mundo con lo de “la silla vacía”. Cuando con su comportamiento permisivo dio garantías extraordinarias a la guerrilla para su fortalecimiento militar y de narcotráfico y la violación de derechos humanos en el territorio dado a esta guerrilla. Comprendo que los seres humanos nos equivocamos, lo que no puedo entender es su cinismo para juzgar este proceso diciendo que no ve garantías en el aspecto de justicia y de narcotráfico. 
Con respecto al ex presidente Uribe, le aplicaría otro adagio popular: “cuando el río suena, piedras lleva”, subió al poder con la premisa de “seguridad democrática” y prometió acabar con la guerrilla y tuvo ocho años para cumplir y no lo hizo.  
Durante su gobierno, existieron declaraciones de nexos con el narcotráfico y el paramilitarismo, con los “falsos positivos”, el montaje de entrega de armas de los paramilitares que no eran realmente pertenecientes a estos grupos y con la compra de votos para su reelección, el escándalo de “la Yidispolítica”, entre otros.  
Y en manos de este personaje está, en este momento, el proceso de paz, no en una colectividad o en un movimiento político y, mucho menos, en los seis millones de votantes que votaron por el NO. 
Si me preguntan mi opinión sobre lo que pasó el domingo, diría lo siguiente: 
Primero, viendo el mapa político estaría de acuerdo con lo que manifestaron algunos medios de comunicación que el interior del país le dio la espalda a las zonas de mayor conflicto, a las verdaderas poblaciones, a los verdaderos niños y niñas que anhelaban crecer sin miedo a correr en los campos llenos de minas, a que tuvieran mejores posibilidades y a invertir en una reforma agraria que es una manera de darle importancia al sector campesino, a impulsar una nueva economía y a garantizar a estas poblaciones una mejor calidad de vida. 
Segundo, percibo que no se votó por la paz sino que se votó por intereses creados, por intereses particulares y movidos por una total “desinformación” del contenido de los Acuerdos de Paz. Porque algunos votaron por estar en desacuerdo con el Presidente de la República en cuanto a su mandato, otros por intereses netamente religiosos y no teológicos, otros porque no obtuvieron los beneficios esperados como los de algunos taxistas y terminaron “cobrándole” al presidente Santos sus decisiones. Es decir, no se votó por la paz y por los beneficios de la paz sino se votó irresponsablemente por motivos viscerales, emotivos, de género y se perdió la verdadera dimensión que era el cese definitivo armado. 
Tercero, no se tomó en cuenta, por ejemplo, en la reforma agraria lo que dijeron los especialistas de la universidad de Los Andes quienes fueron los artífices de la mayoría del texto en este punto, en donde se le brindaban al campesino mejores condiciones, la restitución de tierras, etc. 
Cuarto, la desinformación mencionaba de dineros dados a estos alzados en armas que es cierta pero lo que omite es que al país le cuesta siete billones de pesos al año la guerra, es decir, casi veinte mil millones diarios que podrían ser reinvertidos en sectores más necesitados como la educación, la salud y el campo. 
Quinto, otra falacia vendida es que “se le iba a entregar el país a la guerrilla” y lo real eran cinco curules en el Senado y cinco en la Cámara pero a partir del 2018. Y esto, en términos reales, es un mínimo de votación para aprobar o desaprobar un proyecto. Es casi ridículo pensar que los partidos tradicionales que estaban apoyando el  como son el partido conservador y el partido liberal con sus caciques iban a permitir esto. 
Sexto, el voto por el  era el voto por la vida, por el perdón, por la esperanza, por el fin del conflicto, por el cese al fuego, por una salida política y especialmente era pensando, no en los muertos, sino en los vivos, en condiciones difíciles que merecen una Colombia con nuevas oportunidades. 
Séptimo, es preocupante volver al pasado, a un país dividido que provocó grandes tragedias y matanzas por defender un color y hoy se defiende una posición. Históricamente estamos atados a este denominador que es la guerra porque desde la antigüedad los hombres han justificado la guerra y hoy los países más ricos patrocinan armamentos y la muerte por ser un negocio lucrativo pero paradójicamente son los países que no aceptan a los desplazados o inmigrantes productos de su negocio. 
Octavo, la imagen de Colombia ante el mundo es la de un país violento y no se explican cuál es la razón de este proceder, lo que sí tienen claro es que se detuvo el deseo de invertir en un país violento. 
Noveno, también me cuestiono cuál ha sido el papel de la educación en estos últimos veinte años, cuando uno de los objetivos es el de formar a estudiantes críticos, analíticos, con un alto sentido de pertenencia por su patria, de inculcar compromiso social y político mediante las herramientas del estudio de la Constitución, de la Cátedra por la Paz y de las ciencias sociales. 
El resultado de este plebiscito ha sumido al país en un estado de incertidumbre que se puede comparar a la Caja de Pandora, y no nos queda sino tener la esperanza de que algún día se llegue a la paz. 
Por último y no menos importante la perspectiva es sesgada pues nadie se ha preguntado o tomado la molestia de preguntar a los que habitan las zonas de distención como reaccionaron frente a la posibilidad de regresar con sus familias y luego ver que esta les fue negada, esas personas que la mayoría considera parias de la sociedad son individuos que anhelan volver a la vida civil pues por otros motivos la guerrilla fue la única opción de salir adelante o simplemente fueron reclutados.  

sábado, 17 de septiembre de 2016

CONFLICTOS DEL TERRITORIO Y RESTITUCIÓN DE TIERRAS EN COLOMBIA


Como primera medida, el autor resalta que en Colombia se da una fragmentación del territorio debido a varios factores, uno de ellos es la globalización que podemos entender como el proceso de comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo implementando reformas económicas, políticas y sociales, el segundo factor se refiere los conflictos internos del país, “Se observa una debilidad institucional representada en la escasa gobernabilidad del estado frente a los intereses polarizados de los actores del desarrollo y en el tratamiento que se le ha dado al conflicto armado, as' como una debilidad de la población civil que no se ve como un factor político decisivo frente a los grupos de poder” (Mosquera & Flórez, 2009). 

Si se desea realizar un estudio para una mejor distribución de las tierras en Colombia no se deben pasar por alto diferentes factores que inciden en esta problemática, el autor destaca los principales factores como lo son:  

  • La integridad del abordaje de los procesos 
  • La acción concentrada de los autores políticos y la comunidad en general 

La relación que a lo largo de los años ha tenido la violencia con los conflictos territoriales permite que el fenómeno tenga un abordaje más amplio, por esta razón es que el conflicto territorial debe ser pensado con soluciones tanto de nivel político como de nivel económico y ecológico ya que para un desarrollo futuro se deben pensar y considerar todos los aspectos de esta problemática tomando en cuenta todos los factores y actores que se verían afectados al tomar una determinación, “Para el presente estudio sobre desarrollo territorial y su articulación al conflicto armado en Colombia, se otorga relevancia a los sistemas socio-ambiental y político, en tanto la noción de desarrollo está enfocada a la equidad y la inclusión social” (Mosquera & Flórez, 2009). 

El país requiere enfoques integrales en cuanto a las soluciones que se plantean ante el conflicto armado y la restitución de tierras ya que se debe observar el contexto y los más de 50 años de guerra en la que se encuentra inmerso el país, se deben implementas reformas sociales y políticas públicas que beneficien la buena distribución de las tierras y el aprovechamiento de las mismas.  

(Recuperado de: C.Flores - J.Mosquera - A.Canal. (2009). Conflicto del territorio y restitución de tierras en Colombia. 2015, de Revista instituto de altos estudios europeos Sitio web: http://www.iaee.eu/riaee/num0/riaee0art1.pdf)


Lucha por la tierra en Colombia, origen del conflicto.



Del articulo recuperado de la Universidad Nacional de Colombia podemos resaltar que debido a la guerra en la que se encuentra inmerso el país desde hace más de 50 años ha dejado un gran porcentaje de victimas en las cuales uno de los principales problemas ha sido el desarraigo territorial, de las principales implicaciones negativas para hablar con respecto a esta problemática se encuentra el poco terreno cultivable que afecta directamente al abastecimiento alimentario y a la economía del país. 

“Nuestras tierras se han usado a favor del consumismo y de las nuevas dietas alimenticias que llegan, a través de acuerdos comerciales, a otros países. Es increíble que haya sobreproducción de alimentos a nivel mundial. Se está produciendo casi el doble de la comida que necesitamos;  
además, la estamos consumiendo en la forma que no debemos” (Darío Fajardo, 2013), Esta afirmación está basada en la historia colombiana ya que el autor argumenta que desde el siglo XIX se evidencian inequidades en aspectos territoriales y volvemos al punto del abastecimiento alimentario de los campesinos y menciona que la colonización de los terrenos es un punto clave para tener acceso a ellos. 

El problema de los territorios también está relacionado implícitamente con el aprovechamiento de las mismas, al ser Colombia un país con biodiversidad y recursos se ha ejecutado una distribución de tierras que no resulta beneficiosa para ninguna de las partes que puedan intervenir, “El mismo Ejecutivo se encarga de desvirtuar los diálogos. El presidente necesita que ese proceso de resultados, pero al mismo tiempo las fuerzas que presionan, están desprestigiando el proceso. Estamos viviendo una terrible contradicción que no hace visible hacia dónde va el proceso” (Darío Fajardo, 2013). 

El conflicto de tierras también tiene relación directa con los diálogos de paz ya que entre 1995 y 1996 más de 36.202 hogares con aproximadamente 181 mil personas, fueron afectadas y desplazados por violencia en Colombia, el fenómeno de los desplazados en Colombia no solo incluye los derechos humanos sino que también tiene implicaciones a nivel sociodemográfico ya que es uno de los problemas más graves del país al afectar gran parte de la población rural del país sin discriminación de género o de edad.  

(Recuperado de: Dario Fajardo. (2013). Lucha por la tierra en Colombia, origen del conflicto. Agencia de Noticias UN 2015, de Universidad nacional Sitio web: http://agenciadenoticias.unal.edu.co/detalle/article/lucha-por-la-tierra-en-colombia-origen-del-conflicto.html)

Criterios en el plebiscito



El Alto Comisionado para la Paz y el periódico El tiempo se unieron para hacer un artículo para que la gente sepa cuáles son los criterios que rigen al plebiscito, estos son:

1. El plebiscito se hace con el fin de que sean los ciudadanos sean quienes decidan si continuar con el proceso de construir una paz estable y duradera por medio de los acuerdos pactados en la Habana.

2. La formulación de la pregunta que aparecerá en el tarjetón en el cual pondrá el voto será: ¿Apoya usted el acuerdo final para terminar el conflicto y construir una paz estable y duradera? Esta pregunta se hará con el fin de que los ciudadanos expresen si están de acuerdo o en desacuerdo con lo pactado en el acuerdo final entre el Gobierno y las FARC.

3. Los ciudadanos que podrán votar será quienes estén inscritos en el último Censo Electoral, esto incluye a los colombianos extranjeros.

4. Las votaciones se harán en los puestos en los cuales este la persona registrada y en la mesa que le corresponda. Deberá presentarse con la cedula de ciudadanía y es indispensable que luego del voto reclame su tarjeta electoral y posteriormente introducir su voto en la urna, este voto será por el “si” o por el “No” de lo contrario será un voto nulo.

5. Para que el “Sí “sea el voto ganador debe de tener 4’536.992 votos a favor; esto hace referencia al 31% de la población colombiana en condición de votar.

6. Si la mitad más uno de la población no se acerca a las urnas de votación se entenderá que la población colombiana niega el acuerdo final.

7. En caso de que gane 2l “No” también se entenderá que los ciudadanos no están de acuerdo con el acuerdo final.

8. En caso de que gane el “Sí” se procederá inmediatamente a regir la legislación especial, con el fin de agilizar proyectos de ley y reformas constitucionales con el fin de cumplir los acuerdos finales.

9. En caso de que gane el “Sí” se sigue con la vía rápida, sin embargo una de las preguntas más frecuentes es cuánto dura esta vía rápida. Esta vía rápida dura aproximadamente 6 meses para que el congreso apruebe las iniciativas que se plantearon en las conversaciones en Cuba. Sin embargo, hay que aclarar que hay una clausula en donde dice que el congreso podrá demorarse hasta un año para responder estas iniciativas pero no podrá exceder de este.

10. En cuanto al papel que cumplirá el Presidente de la Republica tendrá la potestad de expedir decretos extraordinarios respondiendo a los acuerdos pactados con las FARC, sin embargo no podrá generar reformas constitucionales extras al acuerdo, leyes estatutarias, orgánicas, códigos o normas que no sea para responder a las necesidades del acuerdo final, por esta misma razón no podrá modificar impuestos sea para bajarlos o subirlos.

VÍDEO INTERACTIVO


El periódico El Tiempo, decidió sacar un vídeo interactivo el 11 de Septiembre del año en curso, informándoles a los ciudadanos que pasaría en el caso de que el “NO” ganara en las votaciones del 2 de Octubre. El presidente Juan Manuel Santos aclaro que no se retomarían las conversaciones en la Habana, sino que inmediatamente tanto el Estado como las guerrilla se alzaría de nuevo en armas con el fin de continuar la guerra y el conflicto que aqueja al país, por otro lado, Humberto de la Calle dijo que la comisión verificadora del proceso de desarme tendría que terminar su trabajo hasta ahí y el apoyo internacional también tendría que dejar el territorio colombiano dejando de esta forma que sea un conflicto interno e independiente en el cual no podrá intervenir ninguna entidad extra que el propio Estado.
Sin embargo hay que tener en cuenta que sería el cuarto intento de diálogos de paz con algún grupo al margen de la ley, lo que hará que el Estado colombiano ordene que sean las fuerzas militares las que se encarguen de manejar el conflicto por medio de la violencia. Lo que hace pensar por otro lado, que se cometieron errores al establecer los acuerdos, puesto que esto da a entender que los ciudadanos no estaban de acuerdo con los acuerdos pactados, no obstante el gobierno ha repetido varias veces durante el proceso, que no es una opción pensar de esta manera a pesar de que se deba contemplar como una posibilidad.
(Recuperado el 13 de Septiembre de 2016 de: http://www.eltiempo.com/multimedia/especiales/votacion-y-resultados-plebiscito-por-la-paz-en-colombia-2016/16697643/1)